domingo, 16 de octubre de 2011

Opinión: CARTA DE UN CIENTÍFICO A ALEJANDRO SANZ. LEY SINDE DE DERECHOS DE AUTOR




Gracioso doblaje alternativo que nos regala Juan Tamenela en Youtube. Divertido e ilustrativo.

Como nos hemos levantado de buen humor hemos decidido hacer una de nuestras habituales visitas a Afocubanlatinjazz-El Bosque Sonoro, el maravilloso blog dedicado al jazz latino, los ritmos afrocubanos y la buena música en general creado por nuestro amigo canario Luis. Esperábamos encontrar, como allí es habitual, un gran disco de latin que nos alegrara la semana pero nos hemos topado con este potente escrito que el científico Lucas Sánchez ha dirigido al cantante Alejandro Sanz para responder a una de las comparaciones más poco afortunadas que hemos oído en los últimos años. Y es que resulta que a Alejandrito se le ha ocurrido establecer desafortunados paralelismos (diríamos, haciendo un tonto juego de palabras que en realidad son para "lelismos") entre el derecho a la medicación de los niños africanos (si, esos que salen de vez en cuando por la tele cuando el propio Alejandro y otros ricos de buena voluntad deciden parecer más humanos) y la piratería. Un comentario que solo podemos definir como infame y de muy mal gusto, de hecho de una bajísima talla moral. El científico Lucas Sánchez ha decidido responder y nosotros suscribimos una por una todas sus palabras. Es por ello que hemos creído oportuno acercar este escrito al tejado con objeto de contribuir modestamente a su difusión. Esperamos que opinéis ya que en esta ocasión no se trata de evaluar un disco, es algo mucho más importante. Hablamos del derecho a la vida.


CARTA DE UN CIENTÍFICO A ALEJANDRO SANZ . LEY SINDE DE DERECHOS DE AUTOR

Hola Alejandro,

Hace muchos días que ando dándole vueltas a la ley Sinde, a los derechos de autor y leyendo tus desafortunados tweets. Ahora que tengo las tres cosas juntitas, déjame que te comente algunas cosas.

Soy científico, investigador del Centro Nacional de Biotecnología y actualmente “Visiting Assistant in Research” en la Yale School of Medicine, en New Haven, Conneticcut. Trabajo en el desarrollo de vacunas para el tercer mundo, centrando mis esfuerzos en la Leishmaniasis, una enfermedad olvidada que mata e incapacita en África, Asia y Sudamérica. Sí, esos mismos sitios para los que, de vez en cuando, puedes montar una parranda benéfica. Y aunque no lo sepas (y muchas personas no lo saben) es esa enfermedad que hace que miles de pobres niños tengan el vientre hinchado y mueran. La misma que hace que sus padres no puedan trabajar. Entre nosotros, ese tipo de enfermedades que hace que el tercer mundo siga siendo tercer mundo.

Cuando consigo que mi trabajo funcione, tras muchísimas horas de laboratorio exponiéndome a múltiples riesgos para mi salud, intento publicar mis resultados. ¿Sabes lo que pasa cuando lo hago? Que la revista se queda con todos mis derechos de autor. CON TODOS. Si quiero, no sé, poner una figura de mi trabajo en algún otro formato, tengo que pedir permiso. Por mi figura. Por mi trabajo. Y te hablo de figuras en blanco y negro. En color no podemos pagarlas.¿Sabes por qué? Porque PAGO POR PUBLICAR. Sí, en serio, lo hacemos. Mi laboratorio tiene que pagar para poder difundir los avances científicos que puedan curar a esos niños o a sus padres en el futuro. PAGO POR PUBLICAR y tengo que pedir permiso por mi figura, por mi trabajo.

Ahora podrías meter en 140 caracteres que luchar por mis derechos no me impide que tú lo hagas por los tuyos; yo seguiría leyendo.

Desde que el hombre es hombre, desde que el ser humano es humano, ha demostrado que necesita expresar sus sentimientos. Y de ahí surgió el arte. También, al mismo tiempo, surgieron las preguntas de qué hacía aquí. Los famosos “de dónde vengo, quién soy y a dónde voy”. Y es que las dos cosas, ciencia y arte, son humanas, pero no por ello profesiones.

Mira, no sé, 100 o 200 años atrás. El arte lo hacía el que podía permitírselo. Y la ciencia también. Hasta Darwin descubrió el origen de las especies en un tour por el mundo, en el que vio que los pinzones de unas islas tenían los picos más grandes que otros. La gran revolución científica vino de un viaje de alguien que pudo permitírselo.

Ahora, industria mediante, los artistas cobran por entretener y los científicos cobran por descubrir cosas. Una maravilla para los que no somos de familias ricas y queremos hacer ciencia o arte.

Yo me he quejado y mucho de mi falta de derechos. De intentar defender lo que ahora, para mí, es más que un reconocido trabajo. Y también creo cosas.

La diferencia es que yo con un salario tengo bastante. Y lucho por un salario digno. QUE ME PAGUEN POR MI TRABAJO. No creo que tenga sentido que me paguen tiempo después por mis logros. Te recuerdo que lo que yo quiero es una vacuna para el tercer mundo. Y pagar mis facturas. No quiero ningún rendimiento extra que no me merezco. No quiero derechos de autor, quiero que mis avances sigan derechos a conseguir su objetivo.

Entiendo que quieras que te paguen por tu trabajo. Y deberías (que lo haces) negociar lo que te paga una discográfica por grabar un nuevo disco. O que defiendas tu caché en los escenarios. Pero cobrar también impuestos sobre los CD´s , discos duros, lo-que-sea que la S.G.A.E quiera inventar para sangrar al ciudadano medio, perdóname muy mucho, pero yo, lo veo excesivo. Intentar lanzar una ley que te permita cobrar más de lo que te toca porque la industria que a ti te trata bien se está muriendo, lo siento, pero no. Limitar las libertades individuales para maximizar vuestro beneficio no es justo.

¿Sabes por qué tengo un blog de divulgación científica? Para que el mundo vea que la ciencia es importante. Para que posiblemente en el futuro sea una profesión digna. Yo no busco hacerme rico. Yo no quiero recortar libertades. Yo lucho por cambiar la industria que hace que mi actual profesión me obligue a tener otra con la que, juntas, poder pagar las facturas.

Y por favor, no vuelvas a comparar los derechos a recibir medicamentos de los niños pobres con el derecho a declarar culpable de piratería a diestro y siniestro. Que ya lleváis demasiado tiempo cobrando por ello. Renovaros o morid. Pero no hables de los que de verdad mueren aunque de vez en cuando reciban tu calderilla.

Atentamente,

Lucas Sánchez.


Esperamos os haya interesado este escrito.

Jazzy

4 comentarios:

  1. Felicitaciones al doctor Sanchez por este derecho a replica Acertadisimo ,estoy muy desactualizado con esa famosa ley (poco se la nombra por aqui) pero si sale por tus latitudes ,pronto hara acto de presencia en alrededores .Bueno de Sanz ,un impresentable ,que se puede decir my friend
    Un abrazo querido Jazzy

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  2. ¿Seguro que a Alejandro Sanz aparte de tener el corazón partío no se le habrá desajustado el cerebro?
    Dioses de pacotilla elevados a los altares de la fama por el marketing pero más huecos que una de esos gigantes que amenizan las fiestas. Qué fácil se ve el mundo desde una mansión de Miami, cuando aquí solo vienen a hacer caja.

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  3. Gracias Luther por el mensaje. Sanz efectivamente se pasó unos cuantos pueblos per como tampoco se le ha dado mucha publicidad al asunto todo resuelto. En fin, una locura.

    Saludos
    Jazzy

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  4. Probablemente se le desajusto mientras cantaba aquella mierda de Pisando Fuerte. Es una pena porque Sanz no es mal musico y ha hecho cosas que se merecen el respeto, al menos al nivel de idolo del pop, obviamente poco comparado con otros musicos no tan guapos que se mueren de hambre sin que nadie reconozca su enorme talento.

    Hubo un comentario en Internet que decia con enorme recochineo que cada vez que alguien se descarga un disco de Sanz (Valgame Dios de hacer semejante cosa!!!) se muere un unicornio en su mansion de Miami. Pero la verdad es que no he oido nada fuera de foros de Internet. Cuando menos muy, muy curioso.

    Saludos Krapp,
    Jazzy

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